El coste de la limpieza y el mantenimiento en los sistemas termofusibles

Evite el tiempo de inactividad imprevisto y los costes por la sustitución de piezas

Mantener el sistema termofusible limpio y en funcionamiento no es tarea fácil. Los sistemas reactivos con un proceso de fusión basado en depósito están continuamente luchando con la formación de carbonizado en el adhesivo. El mantenimiento preventivo y las purgas regulares del sistema ayudan a eliminar el tiempo de inactividad y a reducir los costes.

Todos los responsables de producción y mantenimiento quiere mantener sus instalaciones en funcionamiento durante el mayor tiempo posible. Los problemas de producción provocan un tiempo de inactividad imprevisto en las máquinas, lo que genera costes de mantenimiento inesperados, desempleo temporal y una posible escasez de existencias. 

Mantenimiento de los sistemas termofusibles reactivos

Normalmente, en las aplicaciones de embalaje final la producción es la que establece la mayoría de trabajos de mantenimiento que se realizan sobre los sistemas de pegamento termofusible. La prevención de la carbonización del adhesivo en los sistemas con un proceso de fusión basado en depósito es una lucha constante. Estas tareas de mantenimiento reactivo suelen producir tiempos de inactividad costosos: los responsables de mantenimiento tienen que conseguir las piezas de repuesto de un día para el otro y traer a expertos para que pongan las líneas de embalaje en funcionamiento.

El riesgo de la negligencia en el mantenimiento

Si no se ha cuidado del sistema durante mucho tiempo, no bastará con una purga y una sustitución de filtros. Es bastante común que sea necesario un desmontaje completo del sistema de pegamento termofusible. Las piezas individuales se pueden sustituir o sumergir en aceite caliente para eliminar la carbonización de las piezas que no se pueden purgar. Tras este proceso, el sistema se monta otra vez con nuevos sellos y se vuelve a calibrar.

Las ventajas de un enfoque preventivo

Es mucho mejor desarrollar un plan de mantenimiento industrial de filosofía preventiva para los equipos termofusibles, a fin de garantizar el máximo tiempo de actividad posible. Las instalaciones con más de 10 o 15 líneas deben disponer de un proceso de mantenimiento robusto para la prevención de problemas, a fin de asegurarse de que las líneas siguen funcionando. Este tipo de instalaciones suele tener personal dedicado a la limpieza y purga de sistemas termofusibles según un ciclo predeterminado.

Video: El coste del mantenimiento Hotmelt

 

Limpieza del depósito y la boquilla termofusible

Si bien es cierto que los costes asociados al mantenimiento reactivo son importantes, lo cierto es que el mantenimiento preventivo en sistemas termofusibles también supone gastos significativos. Para cada purga del sistema hay diferentes elementos que suponen un coste:

  • Desperdicio de adhesivo por purga termofusible: hasta 4,5 kg para sistemas más grandes basados ​​en depósitos.
  • Productos limpiadores: cera de parafina, aceite de cacahuete, aceite vegetal para eliminar el carbonizado pegado a las paredes de los fusores, las mangueras y los aplicadores.
  • Tiempo de inactividad: es posible que los sistemas necesiten muchos ciclos con limpiadores nuevos para eliminar adecuadamente el adhesivo carbonizado.
  • Piezas de repuesto: esto incluye nuevos filtros, boquillas y sellos.
  • Mano de obra: por parte del personal de limpieza de los sistemas o contratando a una empresa externa.

Estos procesos de limpieza toman tiempo y, para realizarlos, es necesario que la línea esté parada. Como promedio, se tarda entre 4 y 6 horas en purgar adecuadamente un sistema de pegamento termofusible basado en depósito, limpiar las mangueras, los aplicadores y el depósito y cambiar los filtros, sellos y las boquillas. Aunque se trata de un coste considerable, sigue siendo mucho menor que el de los procesos de mantenimiento reactivo.

El coste de la carbonización en el adhesivo

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¿Con cuánta frecuencia es necesario realizar tareas de mantenimiento?

Lo recomendable siempre es seguir el calendario de mantenimiento sugerido por el fabricante del equipo. Sin embargo, en el caso del mantenimiento de sistemas termofusibles, la frecuencia suele depender de la aplicación específica y del entorno de fabricación y equipo termofusible que haya en la línea.

Por ejemplo, un fabricante de envases para productos contra pulgas/garrapatas en los EE. UU. que emplea un sistema termofusible basado en depósito precisa de una purga del sistema cada 3 meses. En estas instalaciones solo se trabaja cuatro días a la semana, y se usa una carga de adhesivo relativamente baja (275 kg por sistema al año). Además, se trata de un entorno limpio sin demasiado polvo de papel ni otros contaminantes importantes. Al no sufrir los factores contaminantes comunes, es probable que el propio sistema y el control de temperatura del adhesivo produzcan esta frecuencia de mantenimiento.


 

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