Seguridad en la industria del embalaje: equipos que reducen riesgos y mejoran la rentabilidad

Cómo mantener un entorno de trabajo seguro y eficiente en el sector del embalaje

El mantenimiento de un buen balance final y de una mano de obra saludable son dos de las principales prioridades de los directores en la mayoría de instalaciones de fabricación. Las lesiones laborales son uno de los factores más perjudiciales, y a la vez más prevenibles, para la rentabilidad de las empresas.

Muchas aplicaciones de embalaje final precisan de sistemas termofusibles para mantener la eficacia global. Para ayudar a mantener la seguridad laboral industrial, es importante analizar el equipo termofusible y ver si de alguna manera está poniendo en peligro de sufrir lesiones laborales a los operarios.

El coste de las lesiones laborales

  • Como promedio, hay unas 23 000 lesiones laborales en los EE. UU. cada día, es decir, unos 8,5 millones al año. En la Unión Europea hay 8703 lesiones por día, o 3,2 millones al año. [1].
  • Se calcula que los empresarios pagan en los EE. UU. casi 850 millones de euros a la semana solo en gastos directos de compensación a los trabajadores[2]. 
  • Según el National Safety Council (Consejo de Seguridad Nacional), el coste indirecto promedio por lesiones laborales está entre 32 300 € y 127 000 €
  • Si una lesión en particular es lo suficientemente frecuente o grave, el coste promedio de contratar a personal para sustituciones en los EE. UU. puede estar entre los 110 000 € y 141 000 € al año.[3] 

Riesgos para la seguridad

Lesiones por quemaduras

Según la OSHA, la principal causa de lesiones indemnizables en el mundo laboral de los EE. UU. son los trabajos de manipulación de materiales[4]. La mayoría de procesos de embalaje final hoy en día requieren la introducción manual del adhesivo no fundido en el sistema. Esto supone introducir gránulos al adhesivo termofusible en depósitos que contienen adhesivo fundido a una temperatura de 177 °C. Con frecuencia, cuando es necesario rellenar el depósito, el operario queda expuesto directamente a un depósito caliente que contiene adhesivo fundido.

La posibilidad de que los operarios sufran quemaduras es extremadamente alta, ya que se enfrentan a una variedad de riesgos:

  • Salpicaduras de adhesivo fundido sobre los operarios.
  • Contacto con componentes calientes del sistema, como depósitos, mangueras y aplicadores.
  • Operarios que intentan entrar en contacto con el interior del tanque para retirar objetos que se hayan caído.
  • El patrón sale de manera incorrecta y pulveriza adhesivo fundido sobre el operario o el técnico de mantenimiento.
  • Contacto con el adhesivo fundido del sistema a fin de realizar la purga necesaria para eliminar el adhesivo carbonizado.
  • Contacto con adhesivo fundido por llevar un equipo de protección individual (EPI) inadecuado.

Cualquiera de estas situaciones suele resultar en lesiones graves, ya que la reacción natural es la de intentar secarse o retirar el adhesivo fundido. Teniendo en cuenta la naturaleza del material, esta reacción no hace sino esparcir el adhesivo y aumentar la superficie de la quemadura.


Al añadir gránulos en un depósito de adhesivo, el operario queda expuesto a pegamento fundido a 177 °C.

Otras lesiones

El peligro de quemaduras no es el único que existe durante la alimentación manual. Los derrames son otro peligro a tener en cuenta durante la alimentación manual. Al llenar depósitos pequeños desde bolsas grandes de gránulos de adhesivo, existe una alta probabilidad de que el adhesivo se derrame en el suelo. No es nada extraño que un operario o algún otro trabajador resbalen por culpa de un derrame de gránulos de adhesivo en el suelo.

Al abrir el depósito para añadir el material, hay un gran riesgo de contaminación y pueden caer en el depósito trozos pequeños de cartón o papel. Cuando estos trozos entran en contacto con el adhesivo a altas temperaturas, se puede producir una llama e iniciar un fuego.

La carbonización del adhesivo genera problemas de seguridad

En los sistemas termofusibles basados en depósitos, los adhesivos se calientan a altas temperaturas durante horas o días seguidos. Esta exposición al calor tan prolongada provoca el sobrecalentamiento y la quemadura de los adhesivos, también conocido como carbonización. Cuando un adhesivo se carboniza, se crean cúmulos duros que han perdido su naturaleza termoplástica. Estos cúmulos se pegan a los depósitos calientes y liberan gases tóxicos que pueden afectar a la respiración del operario.

Además de los peligros para la seguridad, la carbonización también provoca el bloqueo constante de las boquillas y tiempo de inactividad. Como resultado, el mantenimiento del equipo y las purgas se suelen realizar con adhesivo fundido en el sistema, lo que aumenta el riesgo de quemaduras graves.

¿Cómo crear un ambiente más seguro?

Limite la exposición al adhesivo para aumentar la seguridad industrial

Los fabricantes que dan prioridad a la salud y la seguridad laboral industrial consiguen un balance final saludable. Actualmente existen tecnologías de equipamiento muy avanzadas que han mejorado la seguridad y las condiciones laborales de los operarios de máquinas. La mejor manera de reducir el riesgo de lesiones laborales costosas es limitar la exposición al equipo y al adhesivo a altas temperaturas.

Fusión bajo demanda

Si se emplea un sistema de 'fusión bajo demanda', el fusor solo calentará una pequeña parte del material, y solo cuando sea necesario. Al no calentar más material del imprescindible, este nunca se sobrecalentará o quemará. Por tanto, no habrá bloqueos de boquillas o por carbonización y se evitarán los peligros descritos anteriormente, además de reducir la necesidad constante de mantenimiento.

Soluciones de sobrepresión y sobretemperatura

Los sistemas termofusibles con válvula reductora de presión permiten que los operarios o trabajadores de mantenimiento reduzcan la presión en la manguera o la pistola, lo que hace su manipulación más segura al eliminar el riesgo de exposición al material termofusible. Algunas mangueras en los sistemas termofusibles disponen de un dispositivo integrado de seguridad por enclavamiento contra temperaturas altas. El filtro de aire se puede cambiar fácilmente y de manera segura sin que el operario tenga que enfrentarse al riesgo de entrar en contacto con el material termofusible.

Sistemas de alimentación automática

Los sistemas de alimentación automáticos permiten que los operarios llenen un depósito independiente no calentado con grandes cantidades de gránulos de adhesivo sin fundir. El sistema de alimentación introduce los gránulos en el fusor según sea necesario. Al no tener acceso al adhesivo termofusibe o al depósito de metal calentado, las probabilidades de sufrir quemaduras se reducen de forma drástica, disminuyendo también la probabilidad de incidentes de seguridad industrial y de reclamaciones de indemnización por parte de los trabajadores. Al eliminar el acceso al pegamento fundido también se reduce la exposición a los gases tóxicos, lo que genera un mejor entorno de trabajo.

Cómo tratar los cúmulos de adhesivo

Es bastante común que los gránulos de adhesivo no fundido se peguen y formen cúmulos. Hay algunos sistemas de alimentación automática que no tienen esto en cuenta, y los operarios tienen que golpear el depósito o hacer otras acciones repetitivas e innecesarias para separar los gránulos de adhesivo. Cuando vaya a comprar un sistema termofusible, asegúrese de que el proveedor le demuestre cómo soluciona este problema el sistema.

Además de reducir costes por lesiones laborales relacionadas con el equipo termofusible, aprenda a mejorar el rendimiento de su sistema termofusible.

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